Ariel Camacho, con apenas veintidós años, dos temporadas como figura nacional y ya convertido en leyenda, se borró de un golpe y sin previo aviso.
Una madrugada, esa carrera relámpago termina en una curva de la carretera Angostura-La Reforma, en Sinaloa, y deja detrás una novia que nunca llega a leer su último mensaje, un pedido extraño hecho meses antes sobre una rosa, y un país entero preguntándose por qué el destino parece empeñado en devorar a sus ídolos uno tras otro.
Pero no nos adelantemos...
¿Sabías que no solo hubo un presagio de su muerte, sino que estuvo a punto de ocurrir antes y bajo las mismas circunstancias? ¿Sigue su presencia vagando por el mausoleo donde descansan sus restos, como asegura una vidente?